CicloPie

Movilización
movilización ciclopie

Movilización

Por Sylvie Landriève (Codirectora del Foro Vies Mobiles) 9 de mayo de 2017

La movilización es la acción por la cual se convoca a las personas a reunirse en el espacio público para un esfuerzo concertado, ya sea para expresar o defender una causa común o para participar en un evento. A este respecto, es un fenómeno social relacionado con la movilidad. Este artículo ha sido escrito por Sylvie Landriève, Dominic Villeneuve, Vincent Kaufmann y Christophe Gay.


Movilización y movimiento

El movimiento desencadenado por la movilidad resulta en el desplazamiento a un lugar de reunión elegido, ya sea para ocuparlo de una manera estática, más o menos temporal (ocupación simbólica de espacios públicos como Zuccotti Park durante Occupy Wall Street en 2011 o Taksim Square en Estambul en 2013), o como un punto de partida para marchas grupales (conmemoraciones, manifestaciones, desfiles, etc.) a lo largo de rutas autorizadas o no autorizadas.

La movilización a menudo toma la forma de una marcha lenta, el símbolo de la protesta no violenta, y puede llevarse a cabo a pie (el caso más común, como la Marcha por la Igualdad y Contra el Racismo en 1983 ), en bicicleta (como Critical Mass ), ciclomotor (como la Marcha por la Igualdad y contra el racismo en 1984), patines, taxis o camiones. Debido al hecho de que interrumpe el tráfico en el espacio público (que es el punto principal), la ocupación a menudo parece más hostil que las marchas.

Razones para la movilización.

¿Cuáles son los “motivos” que desencadenan el movimiento? Las causas de la movilización pueden ser muy diferentes. Por ejemplo, la movilización puede servir para alertar, llamar la atención sobre una causa para incluirla en la agenda política, por ejemplo, cuestiones sociales o socioambientales (demandas salariales, educación, etc.), para defender valores (secularismo, libertad de prensa, etc.), presionar al gobierno para que abandone una ley o retirar tropas militares (Vietnam o, más recientemente, Iraq, en los Estados Unidos y el Reino Unido) o, cada vez más común en los últimos 50 años, para defender los derechos de las minorías (Derechos Civiles en los Estados Unidos o el Orgullo Gay en un número creciente de ciudades de todo el mundo). La movilización en tales casos no es un fin en sí mismo. La fuerza impulsora de la movilización es, por lo tanto, la reunión de personas que piensan que, juntas, pueden marcar la diferencia. Las movilizaciones también pueden simplemente tomar la forma de participación colectiva en eventos conmemorativos (el entierro de personalidades como Victor Hugo) o celebraciones (victorias deportivas como la Copa del Mundo en 1998 en los Campos Elíseos). También pueden ser festivos, como fiestas rave, flash mobs o desfiles techno. No es raro encontrar varios registros durante una sola movilización (por ejemplo, música y canto durante manifestaciones políticas o disfraces durante los desfiles del Orgullo Gay).

Formas de movilización.

La movilización puede ser excepcional (el desfile por el bicentenario de la Revolución Francesa en mayo de 1989, por ejemplo) o eventos anuales / bianuales (desfiles del día del trabajador, el día nacional de los derechos de las mujeres, el día de la prensa, etc.).

Puede resultar de:

  • un enfoque “de arriba hacia abajo” al llamado de una organización (por ejemplo, un partido político) dirigido a una institución o gobierno para mostrar su fuerza;
  • una respuesta “de abajo hacia arriba” al llamado de un grupo de ciudadanos locales dirigido a una institución (como la Marcha por la Igualdad y Contra el Racismo en París);
  • o una iniciativa “de abajo hacia abajo” para el placer de reunir y / o crear un evento (por ejemplo, un flash mob).

Las movilizaciones pueden ser espontáneas (por ejemplo, los eventos de octubre de 2015 en Beirut para la recolección de basura) u organizadas y planificadas con anticipación (fecha, hora y lugar, a menudo por razones de autorización / seguridad), como marchas internacionales por el medio ambiente o contra el SIDA. También pueden ser reactivos, como la manifestación posterior al ataque de Charlie Hebdo en París en enero de 2015, o proactivos.

Actores y efectos de movilización

La movilización involucra al menos tres tipos clave de actores:

  • participantes,
  • público,
  • y, para las movilizaciones con orientación política, el organismo al que se dirige la acción. En tales casos, la fuerza y ​​la determinación están en los números.

El número de espectadores ha crecido considerablemente con el desarrollo de los medios de comunicación. Hoy en día es común la movilización testimonial no solo físicamente, sino también en televisión y a través de sitios web de información en línea y redes sociales (Periscope en Twitter, Facebook en vivo, medios específicos de redes sociales como “Brut”). El éxito de una movilización se mide por su cobertura mediática. Los medios de comunicación llaman la atención del público sobre ciertos hechos al proporcionar información e interpretar eventos (Nedelmann 1987: 182).

La tecnología digital aumenta las posibilidades de organización de eventos e intensifica su impacto. Con el desarrollo de las redes sociales, los canales de movilización se han ampliado y se han vuelto más eficientes. A través de estas redes, hoy en día es posible llegar rápidamente a decenas de miles de personas (por ejemplo, para establecer un lugar de reunión).

Percepciones

Características de la movilización.

La dimensión cognitiva de la movilización. Este es el proceso mediante el cual los actores definen sus intereses en relación con otros actores. El reconocimiento y la definición de estos intereses son el resultado de esfuerzos conjuntos para crear conciencia sobre problemas específicos y darles un significado político y cultural a través de la interacción (ibid .: 186). Los medios tradicionales y las redes sociales juegan un papel importante en esta dimensión de movilización como agentes; efectivamente, a través de la gestión de la información, es posible “adaptar” la representación de la realidad.

La dimensión emocional de la movilización. La dimensión “emocional” de la movilización es lo que crea un sentido de solidaridad entre los actores. Como señala Lolive (1997: 129), este aspecto clave es el “cemento de la movilización”. La emoción y la indignación son emociones intensas que desencadenan la movilización incluso para ideas abstractas, despertando sentimientos de solidaridad entre extraños. Livet y Thévenot, por ejemplo, (2003) sostienen que el sentimiento de injusticia prepara a las personas para la acción y puede desencadenar la movilización.

Formas de movilización.

Movilización vertical (el acto de movilizar)

Esta es una movilización organizada por actores institucionales, especialmente partidos políticos, estados o asociaciones (ONG, etc.) que brindan a los ciudadanos oportunidades de participación política a través de su organización. Los partidos políticos, por ejemplo, crean una movilización vertical organizando y financiando reuniones y manifestaciones, invitando a las personas a participar en la política o circulando peticiones para que los ciudadanos expresen opiniones en forma de firmas (Rosenstone y Hansen 2003: 26-27). También puede consistir en transportar a los ciudadanos a los lugares de votación de forma gratuita, o proporcionar servicios de seguridad para que puedan votar libremente. Es la participación de las élites políticas lo que brinda a los ciudadanos la oportunidad de participar y aprender sobre temas políticos (idem).

Movilización horizontal (acción de movilización)

Esta forma de movilización autónoma y / o espontánea involucra redes de afinidad, amigos, colegas, vecinos, contactos de redes sociales o familiares.

Movilización digital

Las nuevas herramientas digitales de comunicación móvil e Internet han cambiado la forma de la movilización (Anduiza, Cantijoch y Gallego, 2009; Postmes y Brunsting, 2002). Además del efecto de “caja de resonancia”, los actores de la movilización utilizan cada vez más la tecnología digital. Esto ha llevado a nuevas formas de movilización, como las que marcaron la primavera árabe a principios de la década de 2010, y a una especie de “vibración” reactiva en la web traducida por la movilización en el espacio público en general (Boullier 2015). Para concluir, la tecnología digital ha sido un catalizador para la movilización, permitiendo movilizar a más personas de manera más rápida y espontánea.

Cambios en la movilización gracias a la tecnología digital.

Los autores sostienen que el uso de Internet como herramienta para la movilización no difiere en gran medida del de las herramientas tradicionales, y las peticiones en papel en particular. Si bien esto puede haber sido cierto en 2008, los rápidos desarrollos en las nuevas tecnologías de comunicación móvil, el acceso a Internet y las redes sociales han dado lugar a nuevas prácticas, como la movilización indirecta entre personas que no se conocen (a través de Twitter o Facebook) durante la Primavera Árabe o transmisiones en vivo de demostraciones durante Occupy Wall Street (Costanza-Chock, 2012, 382).

También usamos el término “flash mob” para describir a un grupo de personas que se reúnen en un lugar público para hacer algo inusual durante un corto período de tiempo antes de dispersarse rápidamente. Los participantes generalmente no se conocen ni se comunican antes o después del evento, y generalmente se coordinan a través de las redes sociales.

La intensificación de la movilización a través de la tecnología digital.

Según un estudio del movimiento de ocupación realizado por estudiantes de universidades británicas contra un aumento en las tasas de matrícula, las nuevas tecnologías tienen ventajas específicas, como la transmisión de mensajes de alta velocidad, el apoyo moral y la facilidad de conexión en red para múltiples organizaciones (Ward, Gibson y Lusoli, 2003, 187).

La campaña presidencial de 2008 de Barack Obama es un ejemplo interesante de Internet como herramienta de movilización. Según Cogburn y Espinoza-Vásquez (2011), el uso de herramientas tecnológicas en campañas políticas no es nuevo. Sin embargo, la campaña de Obama los usó de una manera sin precedentes. Las herramientas de la Web 2.0 jugaron un papel decisivo en la victoria del candidato demócrata, gracias, entre otras cosas, a la movilización de los cuatro millones de votantes. Los correos electrónicos, videos y una aplicación para iPhone movilizaron a los ciudadanos enviándoles mensajes personalizados invitándolos a participar en eventos políticos cercanos. La movilización indirecta también fue posible utilizando las mismas herramientas, especialmente durante las batallas primarias clave en los Estados visagra: la información de contacto almacenada en los teléfonos de los partidarios se analizó para identificar a las personas que vivían en el Estado visagra objetivo. La aplicación luego sugirió a dicho ciudadano que él / ella llame a sus amigos (los seleccionados) y les hable sobre Obama (Cogburn y Espinoza-Vásquez 2011: 203).

Incluso se podría llegar a decir que Internet se ha convertido en un espacio público de movilización por derecho propio, en particular gracias a la creciente cantidad de oportunidades para firmar peticiones en línea y poder ver instantáneamente la cantidad de personas movilizadas en un determinado momento. problema.

Escalas y territorios de movilización.

Los efectos de la movilización y la naturaleza de su impacto en el sistema político varían según la escala. Aunque la movilización a menudo tiene lugar a escala nacional para grandes desfiles (marchas militares, por ejemplo), la movilización local e internacional también se ha desarrollado considerablemente en los últimos años.

A nivel local, la movilización tiene el poder de cambiar la forma en que los gobiernos gobiernan, lo que lleva a formas de gobierno nuevas y más cooperativas. Según Balme y Faure (2002: 124), “la movilización política local instituye el monopolio del Estado en la acción pública y contribuye al desarrollo de una especie de ‘gobernanza policéntrica’, lo que significa una forma menos jerárquica y menos centralizada de ejercer políticas autoridad que en el pasado, en otras palabras, una gobernanza descentralizada marcada por la cooperación entre diferentes niveles de gobierno y actores privados “.

Las movilizaciones internacionales, como marchas por el medio ambiente dirigidas a instituciones globales (el G8, la OMC, etc.) se han vuelto cada vez más frecuentes.

Perspectivas

La dimensión política de la movilización es el tema de abundante literatura científica. Las movilizaciones espaciales orientadas a la identidad o festivas, por otro lado, están mucho menos estudiadas y aún representan un territorio relativamente desconocido en la investigación de movilidad.

Bibliografía

  • Auray, Nicolas. 2010, “Le Web participatif et le tournant néo-libéral: des communautés aux solidarités”, en Proulx, S., Millerand, F., Rueff, J., Web social: mutation de la communication ?, Presses de l’Université du Québec, pp.33-51.
  • Balme, Richard y Alain Faure. 2002. “Politiques locales: acteurs, réseaux et mobilization”, en Jean-Claude Ruano-Borbalan y Bruno Choc (éds.) Le Pouvoir – Des rapports individuels aux Relations internationales, Éditions Sciences Humaines., Auxerre: 121-126.
  • Boullier, Dominique. 2015. “Les sciences sociales face aux traces du big data – Société, opinion ou vibrations?”, Revue française de science politique, Volumen 65/5, pp. 805-828.
  • Cogburn, Derrick L. y Fatima K. Espinoza-Vasquez. 2011. “Del candidato en red a la nación en red: Examinando el impacto de la Web 2.0 y las redes sociales en la participación política y el compromiso cívico en la campaña de Obama de 2008”, Journal of Political Marketing, vol. 10, no 1-2: 189-213.
  • Costanza-Chock, Sasha. 2012. “Mic Check! Las culturas de los medios y el movimiento Occupy”, Social Movement Studies, vol. 11, no 3-4: 375-385.
  • Ferraris Maurizio. 2016. Movilización total: l’appel du portable, PUF, París
  • Livet, Pierre y Laurent Thévenot. 2003. “Modos de acción colectiva y construcción ética”, Recherches: 412-439.
  • Lolive, Jacques. 1997. “La montée en généralité pour sortir du Nimby. La movilización asociativa contra el TGV Méditerranée”, Politix, vol. 10, no 39: 109-130.
  • Nedelmann, Birgitta. 1987. “Individuos y partidos: cambios en los procesos de movilización política”, European Sociological Review, vol. 3, no 3: 181‑202.
  • Rosenstone, Steven J. y John Mark Hansen. 2003. Movilización, participación y democracia en América, Longman.
  • Sebastien, Léa. 2016 «L’attachement au lieu, vector de movilización colectiva? », Norois, 238-239: 23-41.
  • Tilly, Charles y Sidney Tarrow. 2008. Politiques du conflit: De la grève à la révolution, Presses de la fondation nationale des sciences politiques.

Sylvie Landriève, Dominic Villeneuve, Vincent Kaufmann, Christophe Gay (2017, 9 de mayo), «Movilización», Mobile Lives Forum . Anexo el 20 de marzo de 2020, URL: https://en.forumviesmobiles.org/marks/mobilization-3612

Cerrar menú